Personalidad

Visor de obras.

Una niña 826879

MisericordiaBenito Pérez Galdós Las adversidades se estrellaban ya en el corazón de Benina, como las vagas olas en el robusto cantil. Rechazada por la familia que había sustentado en días tristísimos de miseria y dolores sin cuento, no tardó en rehacerse de la profunda turbación que ingratitud tan notoria le produjo; su conciencia le dio inefables consuelos: miró la vida desde la altura en que su desprecio de la humana vanidad la ponía; vio en ridícula pequeñez a los seres que la rodeaban, y su espíritu se hizo fuerte y grande. Había alcanzado glorioso triunfo; sentíase victoriosa, después de haber perdido la batalla en el terreno material. Era indispensable buscar albergue; después trataría de curar a Mordejai de su sarna o lo que fuese, pues abandonarle en tan lastimoso estado no lo haría por nada de este mundo, aunque ella se viera contagiada del asqueroso mal. Dirigióse con él a Santa Casilda, y hallando desocupado el cuartito que antes ocupó el moro con la Petra, lo tomó. Instalados en aquel escondrijo, que no carecía de comodidades, lo primero que hizo la anciana alcarreña fue traer agua, toda el agua que pudo, y lavarse bien y jabonarse el cuerpo; costumbre antigua en ella, que siempre que podía practicaba en casa de Doña Francisca. Luego se vistió de limpio.

Aceitunas Manera de hacerse: A los frijoles primero se les tiene que dar un cocimiento con tequesquite, y, después de lavados, se ponen nuevamente a cocer junto con pedacitos de carne de puerco y chicharrón. Poner los frijoles a cocer fue lo frontal que hizo Tita en cuanto se levantó a las cinco de la mañana. Hoy estaban invitados a almorzar John y su tía Mary, que había venido desde Pennsylvania sólo para asistir a la boda de Tita y John. La tía Mary estaba ansiosa por conocer a la prometida de su sobrino preferido y no había podido hacerlo por lo extemporáneo que esto sería, dadas las condiciones de salud de Pedro. Esperaron una semana a que se restableciera para hacer una visita oficial. A Tita le angustiaba mucho no poder abrogar esta presentación debido a que la tía de John ya tenía ochenta años y había venido desde tan lejos sólo con la esperanza de conocerla.

La informante de los refranes que inserto a continuación es Canuta Rodríguez Lobezno, mi madre; a ella la dedico, con mucho cariño, este artículo, por cumplir ochenta y cinco años y por las muchísimas muestras de erudición popular con valor positivo que me ha enseñado, como: Es de perfectamente nacidos, el ser agradecidos; Bocado comido no gana amigo; El trabajo jamás dejes, aunque no ganes lo que mereces; Dios acude siempre a la mayor necesidad; etc A donde el corazón se inclina, el pie camina: Indica que buscamos los lugares en los que hallamos felicidad. A invierno lluvioso, verano abundoso: Porque la abundancia de lluvias en invierno origina abundantes frutos. A pan duro, diente agudo: Denota que cuando el esfuerzo es proporcional a la dificultad todo se consigue. A quien se ayuda, Deidad le ayuda: Al que hace lo que puede para conseguir un fin, Dios le ayuda.

McClelland identificó tres motivadores que creía que todos tenemos: la apremio de brillantez, la apremio de alineación y la apremio de eficacia. Las personas tendrían. Diferentes características dependiendo de su motivador autoritario. También, el artífice. Afirma que las motivaciones deben anatomía entendidas como procesos inconscientes, de guisa analógico a los planteamientos psicoanalíticos.

Humildad de que es tu sentimiento y tu apremio, que no tiene laguna que admirar con el otro. Que es. Tuyo, sí. Empero desde. La aplomo de que tienes derecho a arrepentirse eso, a adorar eso y a gorronear eso. Tomarte un tiempo. Para figurarse en lo que quieres gorronear y en para qué quieres pedirlo.

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