Personalidad

¿Cuál es el origen de la expresión 'poner los cuernos'?

Primera encuentro casual 421054

La mayor parte de estos conocimientos han dado lugar a numerosas aplicaciones que se han integrado en la vida de los ciudadanos, quienes las utilizan sin cuestionar, en muchos casos, su base científica, la incidencia en su vida personal o los cambios sociales o medioambientales que se derivan de ellas. Los medios de comunicación presentan de forma casi inmediata los debates científicos y tecnológicos sobre temas actuales. Los ciudadanos del siglo xxi, integrantes de la denominada «sociedad del conocimiento», tienen el derecho y el deber de poseer una formación científica que les permita actuar como ciudadanos autónomos, críticos y responsables. Para ello es necesario poner al alcance de todos los ciudadanos esa cultura científica imprescindible y buscar elementos comunes en el saber que todos deberíamos compartir.

La infidelidad amorosa es tan antigua como el género humano. Se ha traducido a todas las lenguas. Por eso me pareció que valía la pena ponerse a averiguar de dónde procede esa expresión y, para empezar, encuentro que los cuernos siempre han alineado parte de proverbios y enseñanzas en la sabiduría popular. El cuerno llegó a ser tan importante en la vida diaria de nuestros antepasados que de él proviene el nombre Cornelio, porque se creía que le garantizaba prosperidad a quien lo llevaba. Recuerden que en aquellos tiempos la abundancia se representaba con un cuerno gigantesco que arrojaba riquezas. Los antiguos fenicios, que fueron los primeros en bogar por los mares del mundo, creían que quemando el cuerno de un venado o de una cabra ahuyentaban a las serpientes y todos los animales ponzoñosos. Hecho polvo, se le usaba para fortificar las encías debilitadas de los ancianos y para purificar las aguas de beber. Hasta la Luna tiene cuernos.

Como ninguna cedió, un pescador que por ahí pasaba atrapó a las dos. El Emperador del Cielo me ha designado rey de todas las bestias. Si no me crees, ven conmigo. El tigre accedió a acompañarle; y en cuanto los otros animales los veían llegar, escapaban. El tigre creyó que temían al zorro, y no se daba cuenta de que a quien temían era a él.

Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.