Compatibilidad

La custodia compartida

Busco hombre 779499

XXX, p. Brilla la tarde en el resol bermejo A la revuelta de una calle en sombra, un fantasma irrisorio besa un nardo. La conclusión de Machado es desoladora, no existen paraísos soñados. En conjunto, representa el rechazo de las leyendas ideológicas aceptadas individual o socialmente. Es significativo, en lo que se refiere a las motivaciones sociales de la poesía, que en un país tan distinto del nuestro, como lo es Inglaterra, y precisamente durante la primera gran guerra, aparezca T. Eliot, cuya poética, motivada en gran parte por los sucesos políticos, tiene numerosos puntos de contacto con la de Machado. Para reflejar una misma situación tanto un poeta como otro utilizan los mismos símbolos, aunque tratados de manera distinta, como es natural. Lo que habría podido ser y lo que ha sido tiene un solo término, que es siempre presente.

Marihuana Dolores es abogada, profesora asociada en la Universidad de Alicante y malamadre. Y estamos encantadas de por fin contar con alguien que nos puede ayudar tanto. Cuando una malamadre toma esta decisión de separarse, lo hace siempre con un temor infinito a que sus hijos vayan a salir perjudicados por la ruptura familiar, baza a nivel afectivo como a altitud económico. En todos los casos que conozco, este temor, unido al sentimiento de culpa, retrasan la separación efectiva, a veces de manera contraproducenteya que se llegan a dar situaciones de mucha tensión entre los miembros de la pareja que acaban afectando negativamente a los niños. Decidir que los hijos vivan por períodos equivalentes de tiempo con cada uno de los progenitores es algo difícil de admitir para una malamadre, sobre todo si alguno de los niños es bastante pequeño. Aquí ofrezco algunas de las razones que me llevan a figurarse que la custodia compartida redunda a la larga en la felicidad de los menores y en el beatitud de los miembros de la pareja: — Los buenoshijos necesitan a sus dos progenitores. Pero incluso en estos casos hay que intentar llegar a un acuerdo a la hora de determinar las medidas a adoptar. Dejar esta responsabilidad a un juez, supone asumir que una tercera persona imponga una solución para nuestro propio y especial problema, corriendo el riesgo de que ello no satisfaga a entreambos por igual o, a veces, a ninguno.

Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.